Si has llegado hasta este artículo, lo más seguro es que te encuentres queriendo cambiar tu forma de comprar y no sabes muy bien cómo. ¡No te preocupes! Te explicamos todos los puntos a tener en cuenta.

Primero, ¿por qué debo hacer este cambio?

El planeta no deja de darnos señales y, aunque el cambio debe ser estructural, todas las acciones cuentan. Según la ONU, la industria alimentaria representa “el 80% de la pérdida de biodiversidad, el 80 % de la deforestación y el 70 % de toda el agua dulce que se utiliza” (2021, ONU).

Esto no es lo único, muchos otros sectores influyen en él y lo hacen más contaminante como, por ejemplo, el transporte. Por eso es tan necesario que, desde hoy, cambiemos nuestra forma de hacer la compra.

Al lío, por dónde empezar:

Un primer paso básico es la forma en la que transportamos los productos que acabamos de comprar. Usar bolsas reutilizables -ya sean de tela o rafia- siempre que acudimos al mercado hará que nos olvidemos de utilizar bolsas de plástico o cartón.

Recuerda: aunque el cartón pueda ser una mejor opción que el plástico, no deja de ser un envoltorio desechable, lo óptimo es elegir una bolsa que podamos utilizar y reutilizar hasta el infinito.

Los carritos de la compra nos pueden ayudar a distribuir mejor el peso y hacer más fácil la vuelta a casa. Sin duda, nuestra opción favorita, ya que son bastante resistentes y duran muchos años.

El embalaje de los alimentos que compramos también es importante. Existen una variedad de opciones como bolsas de red o tuppers de cristal. Buscar el mejor envase que combine sostenibilidad y comodidad para ti.

Una vez con estos cambios hechos, es hora de pensar qué alimento estamos comprando. A priori, el término BIO puede darnos la sensación de tenerlo todo hecho, pero hay que tener varios elementos en cuenta, como la procedencia del producto. Lo más acertado es asegurarnos de que los alimentos sean de origen local o kilómetro cero. Esto también nos asegurará que son productos de temporada.

TIP: acudir a comercios locales puede hacer esta tarea más sencilla. Fomentando así también la economía del barrio donde vivas.

Otros pasos importantes.

  • La previsión es un buen amigo. Hacer la lista de la compra antes de desplazarnos, planificar el menú o las recetas que prepararemos, revisar siempre la despensa y el congelador para saber qué queda y cuándo caduca… nos ayudarán a evitar el desperdicio de alimentos. Esto es un problema creciente que tiene consecuencias ambientales, ya que alrededor del 35 % de los alimentos producidos se desperdicia a nivel mundial.
  • A la hora de comprar, organiza por fechas de caducidad y consumo preferente. Serás más eficiente con tu consumo y dinero. En este sentido, podemos buscar recetas –como este bizcocho delicioso– o formas de aprovechar al máximo los alimentos.
  • Cómo ir a comprar también importa. Desplazarte de forma más sostenible, como en bicicleta, andando o en transporte público, tiene beneficios en el medio ambiente. Esto es más fácil si acudes a comercios locales y llevas contigo el carrito de la compra.
  • Si no has podido evitar el embalaje: recíclalo. Lo más seguro es que haya productos que nos haya sido imposible evitar comprarlo empaquetado. Mejor si es de cristal, ya que podremos reutilizarlo. En caso de que no sea posible, debemos reciclarlos adecuadamente en su cubo correspondiente. En Ecoembes podrás aprenderlo todo sobre este paso.

Esto es todo. Aunque al principio pueda saturar ¡todo es coger rutina! Si sigues estos pasos, estamos seguros de que no solo tu compra será más respetuosa con el medio ambiente, sino que también se convertirá en un momento divertido y relajado de tu semana.

¿Cuáles de estos pasos ya habías incorporado y cuáles vas a empezar a incorporar? ¡Te leemos!