Un detalle que, sin duda, valoramos del verano es el cambio que suponen estos meses en nuestra rutina. Estemos de vacaciones o sigamos trabajando, el calor trae consigo nuevos planes que rompen con nuestros hábitos, también con los saludables.

Por ejemplo, es normal que durante las vacaciones nuestra alimentación cambie por completo acudiendo más a restaurantes o chiringuitos a comer, optando por opciones menos saludables, con más ingesta de bebidas azucaradas o alcohólicas o de postres y helados.

Si seguimos un estilo de vida saludable, es importante que continuemos con esta filosofía también durante el verano. Las vacaciones no son una excusa y aquí van unos consejos que serán de gran utilizad en la tarea:

  • La dieta mediterránea, es buena opción. Aunque entre los distintos países mediterráneos la dieta varía, hay factores comunes. Se caracteriza por ser una alimentación rica en vegetales, frutas, granos enteros y grasas saludables, como el aceite de oliva.
  • Elige productos de temporada. Es aconsejable tomar productos de temporada en cualquier momento del año por sus beneficios a nivel económico, social y medioambiental, pero no se queda ahí. La naturaleza es sabia y los alimentos del verano van en sintonía con nuestras necesidades: variedad de frutas y verduras ricas en agua que nos ayudan con el calor de estos meses. Además, hay un beneficio extra de seleccionar productos de temporada y es su frescura. Los productos estarán en un momento óptimo de sabor y textura. Por ejemplo, es muy típico en esta época la ensalada, con una variedad casi infinita, mil posibilidades y muy ligeras. Sin duda, ¡todo un acierto!
  • Las técnicas de cocina también importan. Mejor si no son platos que contengan rebozados o fritos, opta por platos a la plancha, al vapor, salteados… o asados. Lee bien la carta, tendrás varias opciones entre las que poder elegir.
  • Para beber, agua. La tentación no solo se encuentra en lo que comemos, también debemos tener en cuenta el resto de elementos, como la bebida. Olvídate de las bebidas azucaradas o alcohólicas, la cerveza durante la comida puede tentarte demasiado, pero es mejor si lo dejas para otro momento. Si no quieres eliminar este tipo de bebidas por completo, intenta reducirlo lo máximo posible y sustitúyelas por agua.
  • No todo son restaurantes. Además de aplicar los consejos anteriores, debemos tener cuidado con los productos que compramos para cocinar en casa y vigilar su conservación. Las frutas, verduras, carne, marisco… mejor en la nevera. Cuida la cadena de frío y los tiempos de caducidad.

Estos consejos solo son unos pocos, hay otros trucos que también puedes aplicar como, por ejemplo, llevar siempre un túper con fruta cortada a la playa o a la montaña para evitar llegar a la comida con demasiada hambre y terminar eligiendo opciones poco saludables.

No todo es la alimentación. Llevar un estilo de vida saludable incluye muchos más aspectos a tener en cuenta como la importancia de mantenerse activo. Aunque en verano esta tarea pueda parecernos difícil, no es imposible. Tienes consejos de cómo hacer deporte con el calor, aquí.

Cuidar de nuestra salud es una tarea diaria, es un estilo de vida y no una obligación. Además, con los cambios bruscos de rutina en los que la alimentación se ve afectada lo hace con ello nuestro organismo, en ocasiones, trayendo consigo molestias y dolores. Verás como manteniendo tus hábitos saludables te sentirás mucho mejor contigo mismo y serán unas vacaciones con menos complicaciones.